9/6/17

Todo lo malo tiene su todo bueno

Este año he escrito muy poco en el blog y cada día que pasa he tenido presente la idea de poder dedicarle una entrada nueva. Resulta que el tema de ésta no tiene absolutamente nada nuevo, no hablaré de alguna anécdota o de algo lindo que ha ocurrido estos meses porque todo lo agradable que me ha sucedido prefiero dejarlo atesorado en una parte de mi mente y de mi corazón. Creo que las generaciones modernas ya no podemos vivir instancias de felicidad sin tener que compartirlas abiertamente en nuestras redes sociales. Es casi como si aquella emoción tuviese que ser validada y apreciada virtualmente para poder existir realmente, aunque en mi caso las cosas han ido paulatinamente cambiando.